Todo lo que deberías saber de: el bronceado
Si eres de las personas que encuentra irresistible la piel morena que se consigue a fuerza de tanto tomar sol… te conviene saber cómo y a que precio se consigue ese “tono fascinante”.
¿Cómo se produce el bronceado?
Los rayos UVA y UVB son componentes invisibles de la luz solar y actúan en conjunto en el proceso de bronceado.
Los rayos UVA son rayos largos que penetran en forma más lenta y profunda en la dermis, los rayos UVB son más cortos y lo hacen de una manera más superficial y su radiación más intensa es la que provoca quemaduras en la capa superficial de la piel o epidermis.
Ambos estimulan la producción de melanina y queratina y los efectos nocivos de la exposición a estas radiaciones se acumulan a través de los años.
La melanina no sólo es el pigmento que se encuentra en la dermis y a la cual debemos nuestro color de ojos, piel y cabello, también forma un escudo que la protege de los rayos ultra violeta. La queratina en cambio es una proteína que proporciona estructura y densidad a la dermis.
Por lo tanto, el bronceado es la acción de oscurecimiento y engrosamiento de la piel como una respuesta de defensa natural del cuerpo frente a la exposición a los rayos ultra violeta.
Pero durante este proceso la radiación ultra violeta puede llegar a destruir el ADN, dañar las células y llegar incluso a producir cáncer.
Bronceado más seguro
Bien sabido es que la exposición a los rayos UV causa envejecimiento prematuro, alteraciones en la piel y manchas, pero si aún así deseas conseguir a toda costa ese tono fascinante, estas indicaciones te serán muy útiles:
- Expónte al sol en dosis cortas y relativamente frecuentes.
- Bebe abundante agua.
- Los rayos solares tienen mayor fuerza entre las 10 y las 16 horas.
- No sólo al estar directamente bajo al sol te verás expuesta a los rayos solares, el agua, la nieve y las superficies lisas, actúan como espejos haciendo rebotar los rayos del sol en todas direcciones.
- Es imprescindible el uso de filtros y pantallas solares de amplio espectro para proteger la piel y evitar lesiones.
- Aplicarlos generosamente 30 minutos antes de la exposición al sol sobre la piel seca y reaplicar cada dos horas e inmediatamente después de nadar o mojarse en el agua.
- Después de asolearse debes aplicar algún producto After Sun con el propósito de mitigar el deterioro de la piel.
- Usa sombrero de ala ancha para proteger tu cabello y anteojos de sol para proteger tus ojos de los rayos UV.
- Ciertos medicamentos y píldoras anticonceptivas podrían incrementar su sensibilidad a los rayos solares, consulta con tu médico.
Bronceado sin sol
En cambio si lo que deseas es cuidar su piel y aún así lucir un cálido color tostado, una alternativa son los productos autobronceantes, que actúan tiñendo marrón las células de la capa superior de la piel (epidermis) pero cuyo efecto es de corta duración pues se va yendo progresivamente con la descamación natural de la piel.
Sugerencias
- Prueba diferentes fórmulas (atomizadores, cremas, lociones o toallas) y diferentes marcas hasta que encuentres la que mejor se ajusta a tu tono y tipo de piel.
- Si deseas experimentar de a poco con esta opción, intenta con cremas hidratantes que contienen una fracción pequeña de autobronceante y de forma gradual le van aportando color.
- En cuanto al rostro, existe un autobronceante especialmente formulado para esta zona del cuerpo. Se aplica una pequeñísima cantidad en la frente, nariz, mejillas mentón y cuello y se procede a esparcir hacia fuera. No olvidar las orejas y la nuca.
- Antes de su aplicación exfolia e hidrata tu piel para eliminar células muertas en especial codos, rodillas, tobillos y talones para asegurar un tono parejo.
- Aplica una pequeña cantidad y asegúrate de repartirla uniformemente, el resultado final aparece pasada tres horas aproximadamente.
- Si pasado ese tiempo ve que no está conforme con el resultado, lava con agua tibia y jabón.
- En cambio si el resultado es satisfactorio deberás reaplicarlo cada dos días para mantener el bronceado.
- Pide la colaboración de alguien de confianza para aplicar en aquellas zonas difíciles de alcanzar como la espalda.
- Si lo vas a aplicar en todo el cuerpo a la vez, comienza desde abajo hacia arriba para evitar el roce al agacharte y lava prolijamente tus manos después de su aplicación para que las palmas no queden manchadas.
- Espera media hora antes de vestirte y al menos doce horas antes de bañarte.
Mercedes Parra Alfaro
Cosmetóloga
